El último caso de Unamuno
“No bastaba con matarlo, tenían que apropiarse también de su figura”.
EDITORIAL:Alfaguara
PÁGINAS:365
GÉNERO: Thriller histórico
FECHA RESEÑA: 26 febrero, 2026
Quien nos venga siguiendo desde hace tiempo podrá ver que, ya en 2024, reseñamos la novela “El primer caso de Unamuno “, primera novela protagonizada por D. Miguel de Unamuno, escritor, filósofo y figura clave de la Generación del 98, cuya obra abordó la identidad española, la tensión entre fe y razón y el sentido trágico de la vida. Ahora, Luis García Jambrina nos presenta “El último caso de Unamuno”, segunda entrega de esta serie y quien sabe si no es la última. Luis García Jambrina es doctor en Filología Hispánica con Premio Extraordinario por la Universidad de Salamanca, profesor titular de Literatura Española en la Universidad de Salamanca y director de la revista Cuadernos de la Cátedra Miguel de Unamuno, de ahí su amplio conocimiento sobre la vida de D. Miguel de Unamuno.
La trama de “El último caso de Unamuno” nos traslada a la Guerra Civil española, concretamente, al año 1936 donde reina un complicado contexto político motivado por alzamiento del ejercito sublevado y el reciente nombramiento de Francisco Franco como jefe de estado. Para centrar más la novela, “El último caso de Unamuno” revive los últimos meses de vida de D. Miguel de Unamuno y aborda las extrañas circunstancias de su muerte.
“El último caso de Unamuno” parte de un hecho histórico real: la muerte de Unamuno el 31 de diciembre de 1936 en su domicilio. Oficialmente se consideró una muerte natural, pero desde hace años existen dudas históricas sobre las circunstancias exactas. Investigaciones recientes, sugieren que Unamuno podría haber sido asesinado por miembros de la Falange, quienes habrían camuflado su muerte como natural para evitar repercusiones internacionales.
A partir de ese momento, Teresa Maragall, anarquista y antiguo amor platónico del filósofo, junto al abogado Manuel Rivera, amigo y colaborador en sus anteriores investigaciones, comienzan a indagar en secreto en una ciudad dominada por militares, falangistas y vigilancia política constante qué ocurrió realmente, convencidos de que la versión oficial es falsa y de que Miguel de Unamuno murió asesinado.
Por otro lado, meses antes de este trágico suceso, Unamuno se encontraba inmerso en una situación de absoluta desolación por las fechorías que se estaban llevando a cabo por los sublevados a los que en un principio apoyo: fusilamientos, “paseos”, detenciones ilegales, destituciones, etc. Unamuno, que siempre había ido en contra de todo y de todos, no sabía que hacer para poner remedio a la situación y ayudar a la gente. Una tarde, cuando D. Miguel volvía a su casa apesadumbrado por la impotencia que sentía, se le acercó Doña Eloísa Cifuentes, viuda de Daniel Carbajo, catedrático de derecho jubilado de la Universidad de Salamanca, a fin de proponerle que investigue la extraña muerte de su marido. Todas las evidencias apuntan a que Daniel Carbajo se suicidó, sin embargo, su mujer está convencida de que su marido nunca se quitaría la vida. Como consecuencia de considerar que Daniel Carbajo se ha suicidado, a Doña Eloísa no puede darle cristiana sepultura en tierra sagrada.
Mostrándose muy reticente y falto de fuerzas al principio, D. Miguel decide finalmente investigar que hay detrás de este aparente suicidio, sin embargo, las posibilidades de éxito de nuestro protagonista se verán muy mermadas y condicionadas por el desafortunado y famoso enfrentamiento dialéctico que tuvo con el general Millán Astray el 12 de octubre de 1936 en la Universidad de Salamanca, lo que supuso que Unamuno fuera destituido como rector y retirado de cargos honoríficos, debiendo permanecer recluido en su casa debido a la tensión política y su postura crítica hacia el régimen franquista.
Desde una perspectiva técnica, “El último caso de Unamuno” presenta una estructura bifásica: Una primera parte en la que Unamuno actúa como investigador tratando de descubrir la verdad sobre el fallecimiento de Daniel Carbajo y, una segunda en la que, tras su muerte, Teresa Maragall y Manuel Rivera investigan las circunstancias del fallecimiento del propio intelectual. Tanto Teresa como Manuel cumplen funciones claras de hacer de motor de la novela y de instrumento para explora en la memoria del escritor.
Este desplazamiento del foco narrativo constituye uno de los mayores aciertos de la novela, ya que transforma al protagonista en objeto de investigación, generando un efecto de inversión que recuerda a ciertos procedimientos de la novela policíaca posmoderna.
Uno de los aspectos más sólidos del texto es la recreación del ambiente de Salamanca durante los primeros meses de la Guerra Civil española que hace ambas investigaciones se desarrollen en un ambiente opresivo, con presencia militar, propaganda y represión política.
El estilo de Luis García Jambrina se caracteriza por emplear una prosa clara y accesible a través de diálogos fluidos evitando experimentalismos formales, lo que favorece la lectura. Luis García Jambrina combina habitualmente la investigación histórica, ficción detectivesca y reflexión intelectual, rasgos que se mantienen en esta novela. El resultado es una narración que combina intriga, pensamiento y reconstrucción histórica, con guiños literarios.
“El último caso de Unamuno” es una novela que funciona como thriller histórico ambientado en los inicios de la Guerra Civil, como recreación literaria de los últimos meses de Unamuno y como reinterpretación polémica de su muerte.
En conjunto, “El último caso de Unamuno” es una lectura especialmente recomendable para quienes disfrutan de la novela histórica con trasfondo intelectual y del género detectivesco con base documental.



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