…Elena Casero

Retomamos nuestra sección “Un café con…” la autora Elena Casero, a la que tuve la suerte de escuchar en Castelló Negre y posteriormente asistir a la presentación de su última novela “Las óperas perdidas de Francesca Scotto” en Benicassim. Elena tiene una dilatada trayectoria aunque su dedicación laboral haya sido otra, cuenta con cuatro novelas: Tango sin memoria (Mira Editores y reeditada por Talentura), Demasiado tarde (Mira Editores), Tribulaciones de un sicario(Talentura Libros) y Donde nunca pasa nada (Talentura Libros). También tiene un libro de relatos, Discordancias (Talentura Libros), y otro de microrrelatos, Luna de perigeo(Ediciones Enkuadres S.L).

Para los que todavía no te conocen, ¿Quién es Elena Casero?

Elena Casero es una mujer inquieta con ganas de seguir aprendiendo todas aquellas cosas que le gustan, que le motivan y que le hacen la vida más amable. Entre ellas, por supuesto, está la escritura, la lectura, la música, la restauración de muebles antiguos y la huerta.

¿Por qué decides sentarte y escribir esta novela?

La idea de escribir una novela que tuviera relación con la música llevaba mucho tiempo rondando por mi cabeza. También quería que hiciera referencia a alguna compositora. Todos sabemos que las mujeres, en cualquier actividad artística, siempre han estado relegadas a favor de los hombres. Sin ser el tema principal, servía para reivindicar su papel importante en la cultura mundial.

Cuando te planteas la novela, ¿tienes claro el final?

Generalmente no. Soy muy anárquica escribiendo. No suelo hacer escaletas, ni programación de ningún tipo, me dejo llevar mucho por las ideas que están en mi cabeza. Voy haciendo anotaciones sobre la marcha para que esas ideas no se me olviden. En este caso, es la primera vez que he tenido que hacer una estructura de lo que quería contar, principalmente, para no trastocar las fechas. Los acontecimientos que se cuentan en ella debían de estar completamente ajustados a la época de la cual estoy hablando. Aunque no es una novela histórica, hay que ser fiel a la realidad.

¿Qué fue lo más complicado de escribir “Las óperas perdidas de Francesca Scotto”?

Lo más complicado y lo más apasionante fue la tarea de documentación. Por un lado, sobre la ópera en el siglo XVII. Aunque conocía algo, no era suficiente para lo que yo quería contar. Por otro lado, la historia de Inglaterra en ese mismo siglo o la dictadura argentina que tan cerca tenemos. Y, finalmente, algunos estudios sobre el tema de la venganza, que es lo que subyace en toda la novela.

¿Tienes una rutina a la hora de escribir?

No, ninguna. He escrito en cualquier sitio. Cuando trabajaba, en la oficina, en ratos sueltos, sobre todo microrrelatos, bosquejos que terminaba en casa. Durante muchos años no he tenido un lugar específico para escribir, así que iba con el portátil por toda la casa. Igual podía estar escribiendo que haciendo la cena. Una vez jubilada prefiero escribir por las mañanas, con la luz y el sol. Las tardes las dedico a la lectura y a estudiar música.

En tu faceta lectora ¿Qué género suele leer Elena?

Leo de casi todo. Soy muy lectora de relatos cortos, del cuento. Leo microrrelatos, poesía, ensayo. Y novelas, por supuesto.

 ¿Qué te hace abandonar una novela?

Con los años y muchas lecturas me he vuelto más exigente. A la novela le doy veinticinco páginas de margen. Si no le encuentro la calidad que espero, no me cuesta nada abandonarla. No me importa que sea de un autor o autora consagrado.

Elena es una gran amante de la música sino hubiera sido muy difícil escribir esta novela, tocas el oboe desde hace un tiempo y ¿de dónde surgió la idea de escribir esta novela tan original en cuanto a la trama se refiere?

Como ya he comentado, quería escribir alguna novela que tuviera relación con la música. Pensé que ya hay unas cuantas novelas que se refieren al hallazgo y misterios sobre libros antiguos, pero hay muy pocas que hablen de la música. Primero pensé en una partitura antigua que podía ser original o una falsificación. De ella surgió el papel de la compositora y eso me llevó a la intriga y a la venganza. Le di muchas vueltas al papel del narrador, quién podía ser. Lo único que tenía claro es que tenía que ser oboísta. Unos personajes me fueron llevando a otros y a distintos temas, hasta que todo cuadró.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con cariño?

Unos cuantos pero sobre todo, Las aventuras de Guillermo Brown de Richmal Crompton.

 ¿Qué libro te llevarías a una isla desierta si supieras que no puedes salir de allí y que va a ser tu única compañía?

Si solo me puedo llevar uno, sin ninguna duda, Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar

La música está muy presente en “Las óperas perdidas de Francesca Scotto” es más al final del libro incluyes algunas piezas para escuchar, ¿qué música escuchas para inspirarte literalmente hablando?

Normalmente, escucho música clásica o jazz. Aunque, si estoy escribiendo, no siempre puedo hacerlo porque mi cabeza se va detrás de las notas. En el caso de esta novela, hay dos composiciones clave que aparecen en el texto: El Adagieto de la 5ª  Sinfonía de Mahler y el Danzón nº 2 de Arturo Márquez. Ambas están presentes en mi vida por lo que me transmiten, por esa razón están en el texto. Y una tercera, el 2º movimiento de la Sinfonía en Do, de Georges Bizet por el maravilloso solo de oboe.

En este libro los personajes buscan mayoritariamente venganza, es una novela de rencores, venganzas, injusticias, con personajes creados de forma muy inteligente y todos ellos de gran profundidad ¿te ha costado mucho elegir a cada uno de los personajes?

Sí y no. El que más me costó fue el del librero porque es un personaje correoso y yo quería que fuera así y que produjera cierta grima a los lectores. El personaje de Ricardo, el director, lo fui sacando de las lecturas de un libro que se titula “El mito del maestro”. En él se cuentan anécdotas de directores de todas las épocas. El resultado fue un personaje odioso y voluble, con una historia complicada. El más fácil fue el de Patricia, el ama de llaves, quizás el más humano de todos. Y surgió de manera espontánea. La vi con claridad desde el principio de la novela.

¿Qué te gustaría que el lector encontrara en tu novela?

Me gustaría que encontrara un motivo para seguir leyéndome. Bien sea porque ha encontrado calidad, porque he sabido evitar que abandone la lectura o porque el tema le ha interesado. Pero sobre todo porque le he contagiado el disfrute que yo tuve al escribirla.

 ¿Qué te aporta el contacto directo con los lectores?

Es lo mejor de publicar. Poder hablar en directo, que te cuenten lo que les ha parecido el libro, lo que no les ha gustado, lo que ha faltado, lo que ha sobrado. Porque a través de ellos descubres facetas de tu escritura que posiblemente desconocías. Es muy enriquecedor.

¿Tienes nuevo proyecto a la vista? ¿Nos puedes dar algún avance?

Quiero terminar una novela que, quizás, nunca llegue a publicarse porque se trata de mi propia familia. Es un homenaje a las mujeres de mi casa desde mi bisabuela a mi madre y a todos los fantasmas que he ido sacando del armario. Me gustaría escribir otra novela negra o, al menos, gris marengo, no tan seria como esta, porque las anteriores tienen humor negro y regresar al ambiente rural.

Y, por otro lado, quiero retomar los cuentos que tengo escritos o para corregir.

Quiero agradecer desde aquí a Elena su amabilidad y su dedicación por compartir este ratito conmigo y así poder descubrir a una autora tan cercana y brillante.

…David Jiménez “El Tito”

Hoy os traemos “Un café con …… David Jiménez”, agente marítimo de vigilancia aduanera destinado en Castellón, pero cartagenero de nacimiento, cuya pasión desde siempre ha sido la lectura, especialmente, de generó negro, lo que le llevó a escribir una novela que al final fueron tres:  “Muertes de sobremesa”, “Inspector solo” y “No es tiempo de peros” con la que cierra su trilogía. Pincha sobre cada título para leer su reseña.

                                                    

David, ¿cómo te enfrentas a la temida página en blanco?

Nunca me he encontrado con lo que es la página en blanco como tal. Este bloqueo lo sufro más a la hora de escribir en redes sociales que a la hora de escribir novelas, porque tengo tan claro lo que quiero contar. Si que es cierto que me puede costar iniciar la frase, encontrar esa frase exacta con la que quiero iniciar esa escena, pero página en blanco propiamente dicho, no.

El auge del género negro en los últimos años está dando lugar a la creación de muchos festivales de literatura, entre ellos el de tu ciudad natal, Cartagena ¿Qué ha supuesto para la ciudad y para ti estos festivales?

Todos los certámenes culturales son importantes, mientras haya escritores que quieran ir y lectores que acudan. En Cartagena y en Castellón tienen mucho éxito. Este año, el celebrado en Castellón ha sido genial. El lector de novela negra es muy fiel y si le das la oportunidad de acercarse a los escritores, mucho mejor.

¿Quiénes han sido tus referencias literarias?

No he leído mucho a un mismo autor, elijo y cambio de autores. Que me parezcan grandes escritores, te diría, por ejemplo: Lorenzo Silva, Carlos Zanón, Pere Cervantes, Víctor del árbol, Cesar Pérez Gellida. Con respecto a estos autores, me da un poco igual lo que cuenten, es decir, la historia en sí, porque sé que lo que me cuenten me va a gustar por cómo está contado.

¿David abandona su zona de confort a la hora de leer?

Rara vez me salgo de la novela negra, sé que debería nutrirme de otros géneros para escribir, pero me cuesta mucho.

Participas en actividades en centros educativos ¿qué te aportan como escritor?

Es lo más bonito de mi faceta como escritor. Cuando acudes a estos centros, te das cuenta de que, desde el más pequeño al más mayor, muestran mucha inquietud, ven la literatura y al escritor como algo muy lejano cuando eso no tendría que ser así.

Me llama la atención que, casi siempre, su primera pregunta sea si gano mucho dinero. Les cuesta ubicarnos en la vida real.

En España se lee muy poco, por eso considero necesario fomentar la lectura de otra forma. Hay una frase que creo que lo resume bien: “se han empeñado en enseñarnos la fuerza de los clásicos en realidad lo que están haciendo es enseñar los clásicos a la fuerza”.

Los niños tienen que leer lo que les apetezca, lo que les guste y les motive para seguir leyendo.

En definitiva, acudir a centros educativos es una experiencia muy gratificante ya que a los chavales les da una realidad palpable, saben que estamos aquí, que si se leen un libro el autor puede ir al centro a hablar con ellos y eso les motiva mucho.

¿Algún autor o libro que te marcara?

Por supuesto, “Los renglones torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena. Versa sobre una detective que se mete en un psiquiátrico bajo una identidad falsa para averiguar un suceso, y conforme avanza tu no sabes si ella se ha metido tanto en la historia y está enferma o es así. Desde ese momento tuve claro lo que quería.

¿Qué te hace abandonar una novela?

Antes no las abandonaba nunca, ahora existen dos motivos: (i) que la historia no me esté enganchando, (ii) que crea que no está bien escrito, que me dé la impresión de que estoy leyendo una redacción del colegio, que el autor no sepa meter una metáfora, un símil, jugar con las palabras… en estos casos abandono rápido.

¿Prefieres algún momento del día para ponerte a escribir?

“Muertes de sobremesa” prácticamente está escrito de madrugada, ahora me da un poco igual, simplemente necesito meterme en la historia.

¿Qué te ha proporcionado el contacto con los lectores?

Para mí es lo más bonito de esta profesión. Escribir ya es muy solitario, aunque estés rodeado de gente. Al final escribes para compartir con otras personas, aunque sean pocas, hablar cara a cara o incluso en las redes sociales. El lector te aporta mucho y lo tienes en cuenta.

En la presentación de “No es tiempo de peros” comentaste que habías escrito una trilogía por incompetencia, sabías el principio y el final pero era imposible hacerlo en un solo libro, ¿cómo surge esta trilogía?

Como nunca había escrito una historia me pasó eso, creé los personajes, la historia, lo que quería que pasara… pero en un momento dado, me di cuenta de que había escrito muchas páginas y me quedaba mucho por contar, así que decidí dividirlo en tres partes, por lo de que fuera una trilogía y también por eso de introducción, nudo y desenlace. No supe hacer un solo libro, por incompetencia.

¿Es imprescindible haber leído las anteriores novelas antes de empezar con la última?

No, hay un prólogo que ayuda a situar al lector. El grueso de la historia se entiende, hay gente que ha leído la última y lo ha entendido todo perfectamente. Puede ser que quien se lea la última quiera volver a las anteriores. Creo que en este caso es más importante haberse leído “Muertes de sobremesa” que “Inspector solo”. Lo mejor, leerlas por orden, por supuesto.

Marcial es un gran personaje literario: asocial, políticamente incorrecto, machista, un policía peculiar ¿te ha dado muchas satisfacciones y como conseguiste crearlo?

En realidad, escribir poniéndome en su pellejo es relativamente fácil, basta con ser grosero, machista, políticamente incorrecto…pero lo que sí que necesitaba era la distancia de la tercera persona para tener claro que era él, en primera persona creo que no hubiera podido escribirlo.

Satisfacciones claro que sí. Son tres años compartiendo muchas páginas, pero sobre todo por comparativa, me ha permitido hacer un juego de contraste muy bonito con respecto a los otros personajes. No he disfrutado tanto escribiéndolo a él como a otros personajes, con quien más he disfrutado ha sido con Miralles, me gustó mucho y era el más difícil.

Elegir al personaje es sencillo, quería darle importancia al galgo, quería que tuviera un papel ¿cómo lo podía conseguir? Colocando a Marcial tan asocial y tan lejos de relacionarlo con las personas que si quisiera demostrar algún sentimiento tenía que ser con el galgo al lado.

La ciudad de Cartagena ha sido una protagonista más de tus las novelas y cada vez ha ido cobrando más importancia. ¿A qué se debe esto?

Necesitaba un poco “viajar”, pasear por mis calles, por mi barrio, de ahí que todo lo que sale en la novela es real: nombres de personas que existen, viviendas de gente cercana. Me apetecía presentar y dar a conocer a la Cartagena que nadie conoce.

Tus novelas captan de forma precisa la esencia de lo que es el género negro ¿estarías dispuesto a abrazar otro género?

No tengo la capacidad para salirme de este género. Yo escribo una historia, lo que me viene a la cabeza, y al final, yo sé que está relacionado con el género negro.

¿Las aventuras de Marcial y Zoe acaban aquí? ¿Nos tenemos que despedir de ellos?

Después de 4 años con ellos, ahora necesito contar otras historias, yo sé cómo continuaría la historia, pero ahora no me apetece seguir.

¿Qué te gustaría que el lector encontrara en tus novelas?

Un buen escritor, que los lectores dijeran eso de “este tío escribe bien”, creo que eso es el mejor reconocimiento, que mi manera de contar las cosas llegue, me interesa mucho más la calidad que la cantidad.

Nos puedes contar algo de tu nuevo proyecto.

Tengo una novela terminada que la escribí después de escribir “Inspector Solo” que no tiene nada que ver con esto. Pero no sé si esta novela será la siguiente que verá la luz o no, pero bueno, está ahí.

El nuevo proyecto es una novela que siempre he tenido en cabeza y que creo que ha llegado el momento de contarla. Es una novela sobre mi trabajo, sobre narcotráfico marítimo, las persecuciones que tengo que vivir mientras trabajo y  está ambientada en Algeciras. Quiero contar la historia del narcotráfico en Algeciras desde tres puntos de vista: policías, narcotraficantes y gente que vive allí. Un proyecto con el que estoy muy ilusionado.

Muchas gracias David por dedicarle unos minutos a conversar conmigo.

…Nieves Clavell

He tenido la oportunidad de compartir un café con Nieves Clavell que acaba de ver publicada su primera novela “Más allá de toda razón”. Y quisiera que la conocierais a ella y a los personajes de su maravillosa novela, Sofía y Manuel.

¿Desde cuando esta pasión por escribir?

Empecé a escribir cuando era pequeña para plasmar mis sentimientos. Cuando me enfadaba, en lugar de gritar, escribía en un papel lo que sentía y esto ahora lo ha heredado mi hijo. Luego ya de mayor empecé a escribir relatos, pequeñas historias, pero todo para mí. También escribía cosas que me pedían personas cercanas para ocasiones especiales como podían ser un cumpleaños, unas bodas de plata…

Sin embargo, cuando comencé a escribir novelas fue en el año 2015. Tenía varios relatos escritos y me apetecía escribir algo más largo por lo que desarrollé uno de esos relatos, el que creía que le podía sacar más partido. Nadie sabía que estaba escribiendo, empecé y ya no paré hasta que lo terminé, y creo que ya no lo voy a poder dejar.

¿Por qué decides sentarte y escribir esta novela?

Me decidí a escribirla porque estaba pasando una situación difícil en el trabajo, la empresa en la que estaba no iba bien desde hacia un tiempo y era todo muy estresante y necesitaba una válvula de escape, era como una especie de terapia que me sentó genial.

¿Cuánto tiempo has tardado en escribir “Más allá de toda razón”?

Esta novela tardé un año entero en escribirla.

Siempre se dice que tanto el título como la portada de los libros tiene que ser algo muy cuidado para atraer al lector ¿cómo ha sido tu proceso de elección del título y de la portada de “Más allá de toda razón”?

El título lo descubrí más o menos a mitad de novela y pensé que es realmente lo que ocurre en la novela, “más allá de lo que la razón te diría que cualquiera haría” es lo que mueve a los protagonistas para conseguir lo que se proponen. Estuve buscando otro título a medida que iba escribiendo, pero, el escogido era el adecuado.

Respecto a la portada, la idea primera era que saliera un tatuaje que tiene mucha importancia en la novela, pero era muy difícil y los diseñadores no pudieron plasmar la idea que yo tenía. Entonces necesitaba algo muy concreto, quería algo sencillo pero cargado de fuerza y por eso elegí la portada que ahora podéis ver todos.

Hablando de la novela, “Más allá de toda razón” es una novela muy actual porque los personajes que salen son personas que están a nuestro lado, incluso nosotros mismos ¿es eso lo que buscabas?

Totalmente, yo busco en las novelas ese punto de realidad, que todos nos podamos sentir parte de la novela, porque eres una persona como ellos.

Tengo que reconocer que tu forma de describir a los personajes, los lugares, sus sentimientos me ha encantado, creo que es muy importante este aspecto para que llegue al lector y creo que lo has conseguido con creces en esta novela. Te felicito Nieves!

¿Por qué has elegido Barcelona para ambientar tu novela?

Porque necesitaba una ciudad que tuviese mar, en principio pensé en Valencia, pero, también necesitaba un pueblo grande con unas características concretas como Empuria Brava y por eso, al final me decidí por Barcelona: una ciudad cosmopolita, con mucha luz, con edificios bonitos, con mar, con facultad de arquitectura… donde todo lo que aparece en la novela es real: los apartamentos existen, las distancias entre las ciudades son exactas, los vuelos, hasta el vestuario, todo.

¿Tiene mucho o poco de ti esta historia?

Pues un poco de todo. Sofia es una mujer muy fuerte, que ha madurado muy deprisa, en eso algo me parezco. También me asemejo a Sofía en el hecho de que ambas vemos que hay más allá en las personas, que esconden de bueno en su interior.

¿Tienes nuevo proyecto a la vista?

Acabo de escribir la segunda novela, estoy con la última revisión o eso espero. Es una novela romántica con tintes eróticos, toques de comedia y está narrada en primera persona, por lo que no tiene nada que ver con la otra.

¿Qué está leyendo Nieves en este momento?

Acabo de leer hace unos días “Crímenes de futuro” de Juan Soto Ivars, que me ha encantado y se la recomiendo a todos. Y ahora tengo preparado comenzar “Hotel Voramar” de González de la Cuesta.

Si tuvieras que salir de la novela romántica ¿qué otro género abrazarías?

Uff! A mí me encanta leer novela negra. A través de nuestro club de lectura estoy descubriendo otros géneros que me gustan, y no me cierro a nada, pero, a la hora de escribir, de momento, no me he planteado cambiar de género. De lo que sí que estoy segura es que en mis libros siempre habrá una historia de amor. Para mí, el amor es un nexo de unión muy importante, aunque sea como hilo conductor de la historia.

¿Sigues alguna rutina en tu proceso creativo?

Soy de rutinas, pero también caótica, una mezcla. Cuando empecé a escribir solo podía hacerlo por las noches por el trabajo y me acostumbré a ese silencio y a esa tranquilidad. Y aunque ahora escriba por el día sigo necesitando tranquilidad.

¿Y lo tienes todo organizado?

Yo me hago fichas de todo, de los personajes, de los lugares…y también una escaleta con fechas y a partir de ahí ya desarrollo la historia.

Ahora que ya lleva un tiempo la novela en la calle y tras haber sido una auto publicación ¿Qué valoración haces?

Estoy contenta, nunca había pensado en publicar y no me arrepiento, pero, es verdad que es mucho más duro el trabajo de llegar a la gente que escribir la propia novela.

¿Y la relación con los lectores como ha sido?

Estoy alucinada y encantadísima. La gente me anima a seguir escribiendo, me dicen que les ha encantado la novela y la pasión con la que me lo dicen, me hace sentir súper feliz.

Para terminar, ¿qué libro nos recomienda Nieves?

Me encantó Reikiavik de Pablo Sebastiá, me sorprendió mucho ese libro, y “La huella de una carta” de Rosario Raro, magnífico.

Podéis leer la reseña de “Más allá de toda razón” pinchando aquí.

Muchas gracias Nieves y espero volver a tomarme un café contigo para hablar de tu segunda novela.

…Mónica Mira

Iniciamos nueva sección en el blog: “Un café con…”.

Aquí podréis encontrar extractos y resúmenes de conversaciones mantenidas con gente relacionada con el mundo de la literatura.

Empezamos nuestro “Un café con… Mónica Mira”, Presidenta del Club de lectura Cosas & Musas, al cual pertenezco. Para que conozcáis un poco más de Mónica, diremos que es periodista, escritora y madre de dos niños. En su faceta más altruista se dedica a fomentar la lectura con la realización de diversas actividades que lleva a cabo, principalmente en su pueblo, Nules.

El Club de lectura Cosas & Musas se reúne mensualmente, el primer viernes de mes a las 20 horas en la Biblioteca Municipal de Nules (Castellón) y es abierto a todo el público. Con un mes de antelación se informa del libro del próximo mes, se cuelgan carteles y se difunde en las redes sociales del Club. Así todo aquel que desee pude unirse a participar de la tertulia y pasar un rato de lo más entretenido.

¿Cómo y de dónde surgió la idea de crear un Club de lectura?

La idea inicial surgió a raíz de la creación de la asociación de comercios de la zona centro de Nules. Esta asociación tuvo la idea de realizar un showroom de los comercios de la zona y aprovechando la ocasión decidimos probar algo novedosos como era reunir en un mismo evento a comercio y lectura. Tras el éxito que tuvo mucho dicho evento, se decidió invitar a la Feria Agrícola de Nules a varios autores de la provincia de Castellón, montando para ello un stand de la asociación. En esta primera ocasión, acudieron al evento como escritores invitados Santiago Posteguillo y Rosario Raro, siendo el propio Santiago Posteguillo quien nos animó a montar un club de lectura ya que “los clubs de lectura están en auge y yo veo que aquí tenéis mucho potencial” y de ahí nació este maravilloso club que ya ha cumplido tres años.

Este club de lectura difiere de otros porque aquí asiste el autor ¿siempre ha sido así?

La verdad es que sí. La idea que tiene la gente es que los autores están algo lejos de los lectores y que son inaccesibles por decirlo de algún modo para el público en general. Sin embargo, nosotras pensamos que porqué no les tenía que importar a los escritores lo que opinamos nosotros de sus libros. La repuesta fue estupenda, y así empezamos trayendo a autores de aquí de Castellón como Eloy Moreno, Julio C. Cano, Pere Cervantes…Éstos fueron de los primeros en acudir al club y todos han ido repitiendo poco a poco conforme van publicando nuevas obras.

¿Cómo se eligen los libros que se van a leer?

Los libros, antes de ser elegidos para su lectura en el club, siempre son leídos por algún miembro del club. Entonces, se contacta con los autores para tratar de cuadrar agendas y cerrar un calendario. No obstante, en estos momentos el boca a boca entre autores está siendo muy importante y tenemos a autores que directamente se están ofreciendo ellos a venir a participar del club. De hecho, para este año ya tenemos prácticamente cerrada la agenda. Los autores tienen mucha predisposición a venir.

¿Existe alguna colaboración con el Ayuntamiento?

La verdad es que el Ayuntamiento nos ayuda mucho dado que son eventos culturales que se hacen en el municipio y que contribuyen a fomentar la cultura del pueblo. Es por ello que cuando les hemos pedido ayuda para poder traer al club a autores de la fuera de la provincia, como fue el caso de Víctor del Árbol, se han prestado a colaborar.

Se acaba de celebrar el Festival de Castelló Negre en el que Nules es sede, ¿desde cuando esta colaboración?

La idea surgió cuando vino Juan Bolea, le encantó el club y nos sugirió que hiciéramos un festival de literatura y mujeres. Le dimos vueltas a la idea y hablé con los organizadores del Festival Castelló Negre. Les propuse que Nules fuera una sede de ellos y les pareció buena idea La acogida por parte del Ayuntamiento fue buena y ahí seguimos con la colaboración.

Este año hemos conseguido traer a Juan Gómez Jurado al club de lectura del mes de febrero, que ha sido todo un éxito.

En el mes de noviembre se llevó a cabo en Nules el “Festival Literario Yo leo”. Háblanos un poco de esta primera edición.

Este festival surgió a raíz de la invitación que nos hicieron para participar en el Festival de Literatura Romántica que se celebra en Benicasim. El concejal de Bibliotecas, Antonio Romero, acudió y le pareció una buena idea para trasladar a Nules, de ahí nació el Festival Literario Yo leo. En esta primera edición, se han realizado muchas actividades orientadas a los más pequeños y la verdad es que ha tenido muy buena acogida. Es un principio y esperamos ir creciendo poco a poco.

Mónica nos cuenta que la actividad que todavía tiene pendiente el club es la colaborar con el Instituto y así ayudar a fomentar la lectura entre los más jóvenes. Ya se han mantenido reuniones con ellos y se van a realizar diversas actividades para que los que ya leen sigan haciéndolo y, para los que no tienen esa costumbre, la vayan adquiriendo a través de actividades que les puedan resultar interesantes. Pretendemos que esta colaboración sea continua. Este mes de marzo se va a llevar a cabo un “concurso de Haikus” donde los jóvenes estudiantes podrán participar de un taller para aprender el arte. Y Rosario Raro impartirá un taller de escritura.

 

Para la feria del libro ¿alguna propuesta?

Este año será algo diferente, hace un tiempo me llegó un libro que trataba sobre la esclerosis múltiple y pensé que la literatura también sirve para mover las conciencias y enseñar cosas. Por tanto, este año será una feria de “libros para concienciar”. Vendrán dos autores, se hará un coloquio, el autor expondrá las motivaciones para escribir sus libros y el público podrá participar. Además de contar con la presencia de autores firmando sus libros como todos los años.

 

Pues bien, hasta aquí este primer café con Mónica Mira. Solo me queda agradecerle personalmente que nos haya contado algunas de las muchas actividades que realiza el Club de lectura de Cosas & Musas y me emplazo con ella para tomarnos otro café y que nos hable de tu tercera novela “Donde la vida nos lleve” que se publica en unos días, el 18 de Marzo.