Golondrinas

“La crueldad dejó de producirle satisfacción.”

Golondrinas
4.7 / 5 Mi nota
Argumento4.5
Narrativa5
Final4.5
Info
AUTOR:Bernardo Atxaga
EDITORIAL:Alfaguara
PÁGINAS:256
GÉNERO:Intriga
FECHA RESEÑA: 29 mayo, 2026
Reseña

Bernardo Atxaga, seudónimo de Joseba Irazu Garmendia, nació en Asteasu (Gipuzkoa) en 1951 y está considerado el escritor más importante de la literatura vasca contemporánea y uno de los narradores fundamentales de la literatura española de las últimas décadas. Bernardo Atxaga comenzó escribiendo en euskera en plena revitalización cultural vasca de las décadas de los sesenta y setenta, perteneciendo a aquella generación de escritores que buscaba devolver prestigio y modernidad a una lengua que durante años había permanecido marginada. Su consagración definitiva llegó con Obabakoak (1988), obra galardonada con el Premio Nacional de Narrativa en 1989 que se convirtió en una referencia imprescindible de la literatura europea contemporánea abriendo definitivamente la literatura vasca al ámbito internacional. A partir de ahí, Bernardo Atxaga desarrolló una trayectoria sólida y prestigiosa con novelas como “El hombre solo”, “Esos cielos”, “El hijo del acordeonista”, “Siete casas en Francia” o “Casas y tumbas”. Su obra ha sido traducida a más de treinta lenguas y adaptada tanto al cine como al teatro. Entre sus numerosos reconocimientos destacan el Premio Nacional de las Letras Españolas, el Premio Euskadi de Literatura y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

Con “Golondrinas” regresa a la novela después de haber insinuado que abandonaría el género, y lo hace con una obra compleja, simbólica y profundamente literaria, en la que vuelve a desplegar algunas de las obsesiones centrales de toda su narrativa.

“Golondrinas” es una novela estructurada en tres tiempos narrativos —1992, 2017 y 2042— unidos por un mismo espacio: un caserío y el cementerio de Arroa Goia, en el País Vasco. Cada una de las partes comienza con un entierro y gira alrededor de personajes marcados por la soledad, el fracaso y el desarraigo.

La primera parte se sitúa en 1992 durante el entierro de José Manuel Ibar Azpiazu, Urtain, el célebre levantador de piedras y boxeador vasco que acabó suicidándose tras caer en desgracia. La presencia de Urtain no es anecdótica: su figura funciona como símbolo de la caída del mito, del hombre devorado por una máscara demasiado pesada para sostenerla.

En la segunda parte, ambientada en 2017, el muerto es Guillermo, conocido como “el Tirolés”, un personaje oscuro relacionado con el mundo nocturno, las drogas y los chantajes. Tras su muerte, su caserío es vendido a Pedro, un pintor famoso que busca transformar aquel espacio decadente en un refugio para el arte.

Finalmente, en 2042, asistimos al entierro de Pedro. Es entonces cuando los secretos del pasado salen definitivamente a la luz y las conexiones ocultas entre los personajes terminan por revelarse.

Sin embargo, la verdadera singularidad de la novela reside en su narrador: Uzariel, un ángel caído perteneciente a una especie de ejército demoníaco al servicio de Satán. Junto a otros “grigori”, observa a los humanos, analiza sus miserias y, en ocasiones, intenta empujarlos hacia el mal. Esta perspectiva fantástica convierte la novela en una mezcla muy original de intriga, reflexión existencial y simbolismo religioso.

La división de la novela en tres tiempos separados por veinticinco años aporta una sensación de circularidad y destino inevitable. Cada entierro funciona como un espejo del anterior.

El estilo de Bernardo Atxaga en “Golondrinas” combina realismo y fantasía con una naturalidad admirable donde conviven el lirismo, la ironía y la reflexión filosófica. La novela alterna escenas profundamente terrenales —relacionadas con la violencia, las drogas, la corrupción o el fracaso personal— con elementos simbólicos y sobrenaturales que nunca resultan forzados.

Bernardo Atxaga atesora una prosa autor extremadamente cuidada y musical además de utilizar además un lenguaje muy visual y simbólico. Las golondrinas, el caserío, los entierros o la lluvia poseen un significado que va mucho más allá de lo puramente narrativo donde todo parece tener un valor metafórico relacionado con el paso del tiempo, la pérdida y el deseo de encontrar un lugar en el mundo.

En “Golondrinas”, Bernardo Atxaga mezcla de géneros combinando la novela psicológica, relato fantástico, intriga policiaca y reflexión existencial, así pues, bajo la apariencia de una historia relativamente sencilla “Golondrinas” esconde reflexiones sobre el mal, la violencia, el desarraigo, la soledad y la identidad. Lo más valioso de “Golondrinas” es su capacidad para combinar lo poético y lo sombrío, lo fantástico y lo profundamente humano.

“Golondrinas” es una novela madura, compleja y reflexiva que demuestra que Bernardo Atxaga sigue siendo uno de los grandes escritores europeos contemporáneos.

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