El primer crimen
“Así como siembras, así cosecharás”
EDITORIAL:Roca
PÁGINAS:315
GÉNERO:Thriller
FECHA RESEÑA: 6 abril, 2026
Gemma Romeu Puntí, nacida en Tona (Barcelona) es filóloga catalana por la Universidad Autónoma de Barcelona y posteriormente realizó un máster en Humanidades – Arte, Cultura y Literatura Contemporáneas. Gemma Romeu Puntí colabora como correctora, traductora, redactora y editora de textos con editoriales trabajos que compagina con la escritura de novelas y relatos. Gemma Romeu Puntí comenzó a ganar reconocimiento literario desde joven, obteniendo premios en numerosos certámenes en Cataluña, llegando a ser premiada en más de una quincena de concursos literarios de narrativa y poesía. Es autora de dos novelas, el thriller “Silencio al fiordo”, premiado con el XXVII Premio de Novela “Valldaura – Memorial Pere Calders” 2021 y la novela que hoy reseñamos: “El primer crimen”, un thriller oscuro y adictivo ambientado en la ciudad de Barcelona donde la autora saca a relucir su sólida formación filológica y su conocimiento de la tradición literaria y de los mitos antiguos.
“El primer crimen” traslada al lectora hasta una Barcelona perfectamente reconocible donde Enric Vilardell, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona experto en literatura clásica, acaba de publicar su primera novela negra “Noche funesta” que está recibiendo una excelente acogida. Sin embargo, su éxito se ve truncado cuando comienzan a producirse asesinatos que reproducen con una fidelidad escalofriante los crímenes descritos en su libro.
Este punto de partida, que podría parecer un recurso clásico del thriller, adquiere tintos distintos en la novela ya que no se trata solo de averiguar quién está copiando la ficción, sino de entender por qué alguien decide convertir un relato literario en un patrón criminal real. Además, lo inquietante no es solo que los hechos coincidan con la ficción, sino que cada crimen parece inspirado en mitologías antiguas, recreando rituales o muertes simbólicas vinculadas a diferentes culturas del mundo lo que le confiere a la novela una capa simbólica muy rica.
El protagonista, Enric Vilardell, se aleja totalmente del cliché del detective duro o policial tradicional ya que, como hemos dicho es un académico, alguien acostumbrado a investigar textos, símbolos y no escenas de crimen que se ve obligado a colaborar con la policía no desde el rol de sospechoso directo, sino como intérprete de su propia obra. Se convierte en una especie de traductor entre dos mundos: el literario y el criminal.
El hecho de que cada crimen esté vinculado simbólicamente a mitologías antiguas y rituales de diferentes culturas transforma la investigación en algo más que un caso policial convirtiéndose en una indagación sobre los arquetipos universales del castigo, la culpa, la venganza y la muerte que atraviesan la historia de la humanidad.
Uno de los grandes aciertos de la novela es que el misterio no se limita al plano externo ya que hay un conflicto interno muy marcado en Enric Vilardell quien se fustiga por la culpa por haber escrito su novela, por la sospecha de que alguien cercano pueda estar utilizando su obra como inspiración para asesinar a gente.
Gemma Romeu Puntí usa una prosa eficiente, clara, detallista y muy visual cuando recrea escenas de investigación o los crímenes mismos. Hay un equilibrio entre la descripción atmosférica de Barcelona y las reflexiones abstractas sobre la violencia, el arte y la comunicación. El uso de elementos mitológicos no se siente gratuito, sino integrado en la trama como una constante simbólica que desafía al lector a ir más allá de la superficie del texto.
“El primer crimen” tiene un comienzo impactante pero es cierto que la trama avanza demasiado lentamente, ya que hasta casi la mitad del libro no aparece el primer sospechoso. Por otra parte, el lector a menudo va un paso por delante de los investigadores, los cuales, desde mi punto, no saben ni por donde les vienen los disparos ya que no son capaces de averiguar nada acerca del posible asesino a pesar de saber que van a haber más asesinatos, lo que resta emoción a la hora de seguir la búsqueda de la inspectora Gina Olivares.
“El primer crimen” es un thriller intenso e inquietante que nos adentra en un juego macabro en el que la ficción y la realidad se confunden peligrosamente mientras invita al lector a reflexionar sobre la naturaleza de la creación literaria, la interpretación y la responsabilidad. “El primer crimen” es una lectura especialmente recomendable para quienes disfrutan del género negro cuando va acompañado de densidad cultural, simbolismo y complejidad psicológica.


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