Alma negra
4.5 / 5 Mi nota
Argumento5
Narrativa4.5
Final4
Info
AUTOR:Ibón Martín
EDITORIAL:Plaza & Janés
PÁGINAS:456
GÉNERO: Negro
FECHA RESEÑA: 20 octubre, 2025
Reseña

Lo cierto es que Ibón Martín merece poca presentación. Nacido en Donostia–San Sebastián en 1976, es periodista de formación y su relación con la escritura arrancó en un terreno muy distinto al thriller: la literatura de viajes y las guías de senderismo. Su primera novela fue “El valle sin nombre”, a la que siguió la serie “Los crímenes del faro” (compuesta por “El faro del silencio”, “La fábrica de las sombras”, “El último akelarre” y “La jaula de sal”). Posteriormente, escribió la serie protagonizada por la suboficial Ane Cestero integrada por “La danza de los tulipanes”, “La hora de las gaviotas”, “El ladrón de rostros” y “Alma negra” con la que cierra esta saga, consolidando a Ibón Martín como uno de los autores más destacados del suspense policiaco español y del Euskal noir.

Por si alguien todavía no lo sabe, Ane Cestero, protagonista de esta saga, es suboficial de la Unidad Especial de Homicidios de Impacto encargada de investigar y resolver casos complejos y oscuramente vinculados al entorno vasco. Sin embargo, en esta entrega, Ane se encuentra suspendida de empleo y sin credenciales oficiales, pero eso no le impide brillar en la novela. La ausencia de su placa no le resta Ane autoridad; al contrario, la convierte en una figura más auténtica, más cercana, más valiente.

Con “Alma negra”, Ibón Martín regresa a su raíz donde el entorno y el paisaje no es un mero escenario, sino un personaje que lleva cicatrices. “Alma negra” traslada al lector al paisaje de los Montes de Hierro, una comarca minera de Bizkaia marcada por un pasado industrial cuyas minas llevan años cerradas y leyendas de memoria colectiva.

“Alma negra” arranca con el asesinato de Teresa Echegaray, una poderosa mujer que pretendía reabrir la explotación minera, cuyo cuerpo es hallado en el interior de una sima tras haber dado una rueda de prensa. Este crimen, desata una tormenta de secretos, rencores y leyendas que parecían olvidadas. Lo que en principio parece un crimen aislado, va destapando capas profundas de una comunidad dividida entre el deseo de progreso y la memoria de un pasado doloroso.

Hasta los Montes de Hierro se tendrán que trasladar los demás miembros de la Unidad Especial de Homicidios de Impacto: Julia, Madrazo y Aitor.

Estando Ane Cestero suspendida y apartada del cuerpo, debería ser Julia quien, junto a Madrazo, tomara las riendas de la investigación. Sin embargo, Julia no se encuentra en su mejor momento ya que, esperando cerrar y sanar una herida que arrastra desde hace mucho tiempo, cae, por el contrario, en un laberinto de preguntas sin respuestas donde nada es lo que parece. Para arrojar luz a este túnel, Julia recurrirá a Ane para que averigüe que se enconde realmente tras la muerte de su madre. Ane Cestero, suspendida de empleo y sin credenciales oficiales, pero sigue con una determinación férrea que la impulsa a seguir adelante siguiendo su instinto. Julia y Ane deberán afrontar uno de los desafíos más complejos de sus carreras. La búsqueda de respuestas por parte de Julia a su propio pasado se entrelaza con la investigación del asesinato de Teresa Echegaray de forma tan natural que ambas tramas se nutren mutuamente. “Alma negra” es también una historia de mujeres que investigan, resisten y sobreviven.

Ibón Martín tiene un estilo inconfundible: capítulos cortos que invitan a seguir leyendo, un lenguaje claro y directo, sin adornos innecesarios, y su habilidad para construir tensión hacen que la novela se lea con avidez aportando múltiples perspectivas, giros constantes y una ambientación poderosa que usa leyendas vascas y geografía como parte esencial de la atmósfera. Descartar, como no podía ser de otra manera, la forma que tiene el autor de tratar el entorno: el paisaje no es un simple telón de fondo, es un personaje más. La niebla, la humedad de las minas, las casas que crujen por el tiempo... todo transmite algo.

Con “Alma negra”, el autor donostiarra no solo cierra de forma magistral la serie protagonizada por la suboficial Ane Cestero, sino que entrega una novela que va mucho más allá del género negro. Nos ofrece un relato profundo, cargado de simbolismo, emoción, leyenda y denuncia social. Una historia que se despliega como un mapa de cicatrices, tanto individuales como colectivas, ambientada en un rincón del País Vasco donde la niebla no solo cubre los paisajes, sino también las verdades incómodas del pasado. Este último caso no solo pone a prueba a sus personajes, sino también al lector, que se adentra en una historia que va mucho más allá de una investigación criminal.

“Alma negra” culmina con fuerza la saga de Ane Cestero, ofreciéndonos un thriller inquietante que atrapa desde la primera página ya que conjuga tensión narrativa, símbolos, y una ambientación llena de matices. Una trama en la que lo personal y lo profesional se entrelazan, con reflexiones sobre historia, poder y memoria colectiva. En definitiva, “Alma negra” es una lectura absorbente, ideal para quienes buscan un noir emocional, bien construido, y profundamente vinculado al paisaje y la cultura vasca . Si te gustaron las entregas anteriores, este cierre será una gratificante despedida.

1 comentario

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *