EDITORIAL:Lumen
PÁGINAS:448
GÉNERO:Narrativa
FECHA RESEÑA: 26 marzo, 2026
La novela de la que os vamos a hablar hoy es de ese grupo de historias que no están hechas para todos los públicos. Es una obra incómoda, a ratos áspera, que no pretende gustar a todo el mundo y que, precisamente por eso, resulta tan interesante. Toca el turno de «La chica más lista que conozco» de Sara Barquinero editada por Lumen.
Alicia deja su ciudad natal para estudiar Filosofía en Madrid, convencida de que allí encontrará compañeros con los que hablar de libros y profesores capaces de cambiarle la vida. Seducida por un grupo de estudiantes tan inteligentes como crueles, pronto descubrirá que el saber no siempre es sinónimo de virtud, pues en las aulas reina la arrogancia, y la brillantez intelectual convive con la precariedad, el cinismo y las miserias cotidianas. En medio de su Bildungsroman particular, entre los movimientos estudiantiles y el estudio sobre qué significa el amor para autores como Platón o Sartre, se obsesionará con Juan, uno de sus profesores, pese a que él es más de diez años mayor.
Alicia, la protagonista, llega a Madrid con la intención de estudiar Filosofía, cargada de expectativas más o menos idealizadas sobre lo que significa dedicarse al pensamiento. Como muchos personajes jóvenes en novelas de formación, arrastra una mezcla de ambición intelectual, inseguridad y deseo de pertenecer a algo más grande que ella misma. Sin embargo, lo que encuentra no es un santuario del conocimiento, sino un ecosistema atravesado por jerarquías invisibles, juegos de poder y una constante tensión entre lo que se dice y lo que realmente sucede.
Lo más interesante de la novela no es tanto lo que ocurre —porque, en realidad, la trama es relativamente difusa— como la forma en que está contada. Barquinero construye el relato como si fuera un tratado filosófico: hay hipótesis, desarrollos, digresiones, incluso una cierta voluntad de demostración.
Alicia no es una narradora complaciente. Observa, analiza y, en muchos casos, disecciona lo que tiene delante con una lucidez que puede resultar incómoda. A través de su mirada, la universidad aparece como un espacio donde el capital cultural funciona como moneda de cambio, donde las diferencias de clase no desaparecen sino que se transforman, y donde el prestigio intelectual puede servir tanto para iluminar como para ocultar dinámicas bastante turbias.
El estilo de Barquinero refuerza esta dimensión reflexiva. Su prosa es densa, cargada de ideas, a veces deliberadamente reiterativa. Hay párrafos que parecen más interesados en explorar una intuición hasta sus últimas consecuencias que en hacer avanzar la historia. Esto puede resultar exigente para el lector: no es una novela que se lea de forma rápida ni distraída. Requiere atención, paciencia y, en cierto modo, una disposición a dejarse llevar por sus digresiones. Pero también es precisamente en esas digresiones donde el libro encuentra algunos de sus momentos más brillantes.
El ritmo de la narración podríamos decir que es irregular, especialmente en los tramos donde la reflexión se impone claramente sobre la narración. Hay momentos en los que el lector puede sentir que la historia se detiene o incluso se diluye.
En conjunto, «La chica más lista que conozco» es una obra que desafía las expectativas. No es una novela cómoda ni fácil de recomendar sin matices. Pero precisamente por eso merece la pena. En un panorama literario donde a menudo se premia la inmediatez, resulta refrescante encontrarse con un libro que, apuesta por la complejidad, que no teme resultar excesivo o incluso irritante, y que confía en la inteligencia del lector.
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La verdad es que ahora necesito cositas más sencillas, así que por ahora la dejo pasar. La tendré en cuenta para más adelante a ver si me pilla mejor.
Besotes!!!
Lo más pesado y aburrido que he leído en mi vida ( y son toneladas de autores célebres, clásicos y contemporáneos, y nóbeles de literatura). Desde el punto de vista filológico no vale nada, es una pérdida de tiempo y de dinero.
Y si quiere la autora explayarse en cuestiones filosóficas, que se dedique al ensayo, porque no tiene la autora el “cómo” que hay que tener, es decir, el arte literario y creativo que hay que tener, para lograr que la narración sea elegante, contando una historia que recordarás siempre, como así lo consiguen, quienes realmente saben escribir.
Estas aburridas 430 páginas van más bien con estilo neoliberal de la gran mayoría de basura que se publica ahora…enfocadas a “hacer dinero”… y no literatura que deje un poso en el alma por su belleza y sensibilidad incluso con las historias más desgarradoras.
Pero claro, escribir esta serie de productos culturales mediocres de la gran industria del libro enriquece a unos cuantos. Es como hacer bollería barata a gran escala, con materiales de ninguna calidad pero que venden bien y se invierte dinero en publicidad y crítica barata.
super recomendable. Como escribe esta mujer, los Escorpiones me pareció una obra compleja a la vez que maravillosa. La chica … es un tratado de situaciones casi inapreciables en la vida de una mujer universitaria
Sí, pero…Me gustó porque escribe bien, porque retrata -casi fotográficamente- situaciones en el ámbito académico que conocemos o que intuimos o que ni siquiera imaginamos pero nos creemos; porque duele un poco volver a revivir experiencias penosas de cuando éramos tan jóvenes como Alicia, pero no en forma de mera novela de campus sino como un debate filosófico; porque conocimos Comalas y Martas y Fontanas aunque afortunadamente nos salvamos. Y ahí viene el lastre, estaba deseando que pasaran los cursos porque era imposible que no cuajara ninguna amistad real de las que conseguimos y sobre todo, siguiera enredada y no se salvara mucho antes, que no la abrumara la insignificancia del abusador(que ni siquiera era seductor):un año de Filosofía en Paris liquidado en unas cuantas páginas, eso no es lógico es la chica más lista (afortunadamente).Por eso me quedó rozando el 4.