423 colores

“Los seres humanos somos, en esencia, manifestaciones de un mismo ser con diferentes envolturas”

423 colores
4.7 / 5 Mi nota
Argumento4.5
Narrativa4.5
Final5
Info
AUTOR: Juan Gallardo y Rafael Avendaño
EDITORIAL: Versatil
PÁGINAS: 334
GÉNERO: Narrativa
FECHA RESEÑA: 7 mayo, 2019
Reseña

El libro que os traigo hoy es diferente a todo lo que he leído y reseñado hasta ahora, simplemente porque en esta historia ficticia, pero con muchos toques de realidad es imposible no plasmar todo lo que he sentido al leerla. Por ese motivo esta reseña será también diferente, intentaré plasmar los sentimientos que su lectura me ha evocado. Este libro lo he leído junto a mis compañeras de Soy Yincanera y creo que todas coincidimos en lo duro y triste de esta historia.

Esta historia empieza antes del inicio de la guerra de Siria allá por 2011 y nos relata la historia de una niña ciega y su padre que de un día a otro tuvieron que abandonar su ciudad para huir de la barbarie que la guerra estaba sembrando a su paso por ella.

Ghada no sabe todo lo que en realidad está ocurriendo a su alrededor, su padre se convierte en su gran protector y además como ya hizo el gran Roberto Benigni en la película “La vida es bella” que empleaba su fértil imaginación para proteger a su hijo pequeño de los horrores de un campo de concentración nazi, el padre de Ghada, Khaled, le cuenta una historia a la pequeña para que no tenga miedo. Ghada cree que toda la gente malvada de Alepo es en realidad brujas y que, en determinadas zonas de la ciudad, a la que ella no debe acercarse, preparan sus pócimas mágicas. Y cuando las bombas acechan la ciudad Ghada cree que son los dragones que se han despertado después de mucho tiempo y que no pueden controlar sus llamas. Para intentar apagar las llamas de estos dragones Ghada y su padre tienen que emprender un viaje hacia Europa para allí encontrar una flor mágica que consiga ahuyentarlos.

La historia está contada a dos voces mientras Ghada, Khaled, su perro y su amigo Adnan están cruzando el mar en un bote para poder llegar a una zona donde estén a salvo de la guerra. Por una parte, tenemos el diario de Ghada que nos va contando como era su vida antes de la guerra, su escuela, sus amigos, la forma que tenía de relacionarse con lo que había a su alrededor debido a su ceguera. Por otro lado, tenemos la historia de Khaled contada a través de una carta que le escribe a su hija y donde le va relatando la crueldad de lo que sus ojos no pueden ver. Sin duda, este es el relato más duro de todos ya que nos relata la crudeza de la guerra, de las torturas, de los asesinatos, de la destrucción de todo lo que habían conseguido tener en su vida y la dureza de la vida en los campamentos de refugiados a los que tienen que llegar antes de emprender el camino a Europa donde creen se encuentra su salvación.

A pesar de la crueldad de la historia creo que este libro es una historia tierna, que ayuda a remover conciencias y a darnos cuenta de que la realidad que nos rodea dista mucho de lo que pensamos. Hay que ser muy valientes para coger lo poco que te queda y emprender un viaje tan complicado con tu hija con el firme objetivo de buscar una vida mejor, una vida que te han arrebatado en una guerra que nada tiene que ver contigo.

Este libro nos ayuda a entender un poco más lo que ocurre en realidad en estas zonas de conflicto y, sobre todo, la vida en los campamentos de refugiados. Los autores hacen un relato, que imagino se aproxima bastante a la realidad, de lo que ocurre en estos campamentos: la comida escasea y las colas para coger algo de comida son eternas y las amistades no son reales, en lugares donde todos luchan por sobrevivir es muy difícil hacer amigos, la falta de seguridad es aplastante y evidentemente, la vida en estos lugares es triste y si se trata de niños ¡que injusticia tan grande!

Los personajes están muy bien creados, personajes que llegan al lector para quedarse con él y acompañarle incluso después de la lectura del libro, ¿quién va a olvidarse ahora de Ghada o de Khaled? Yo, desde luego, siempre los tendré presente.

La historia está narrada de forma ágil, en cada capítulo se van intercalando las narraciones de Ghada con las de su padre. La historia engancha, aunque, haya momentos en los que tengas que respirar hondo para seguir su lectura. A pesar de todo, recomiendo encarecidamente que todos lean este libro para darnos cuenta de que en la acera de enfrente la vida no es como imaginamos y estos libros, de una o de otra forma, aportan su granito de arena para que esta historia no caiga en el olvido.

Tras la lectura de este libro tuve ocasión de acudir a un coloquio en el que participaba uno de los autores del libro y una cooperante de una ONG que trabaja ayudando a los refugiados. Allí entendí que la crudeza de estos lugares es mucho más grande de lo que puedo imaginar, que las mujeres sufren muchísimo, ya no solo por ellas sino, sobre todo, por sus hijos, esta vida debería estar concebida para que todos podamos crecer en un hogar lleno de amor y de cariño y no en un campamento de refugiados. Y la vida es así de injusta, ya lo sabemos, y solamente depende del lado de la moneda que caiga. Si podemos hacer algo, debemos hacerlo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *